18 de febrero de 2013

A veces me siento solo, y siento que nadie me entiende
El corazón se acoraza, para ser reemplazado por tu mente.
El alma quiere escaparse del cuerpo y tentar al tiempo,
por esas veces que no puedo más pero siempre lo intento.


Me compadezco del que no tiene ni un ápice de sangre en las venas,
perdido en alta mar y aún remas. Es el amor que envenena
y mata, con ese anzuelo que atrapa como un canto de sirena.

Me da pena, ¿dónde está ese ser al que tanto veneras? verás,
parece que eres el único que no se entera; aquí hay fronteras
que no podrás traspasar.

Tantos finales, tan pocos felices.
Tantas heridas, tantas cicatrices.
Pero la fe es lo último que se pierde, dices.

Soy otro triste pesimista al son de un piano melancólico,
tú prefieres callar, yo gritar hasta quedarme afónico
Delante de lo injusto, hasta quedarme a gusto
suena irónico y a veces hasta brusco

 Una sonrisa que no sale, esa lágrima que te guardas,
esa rabia que te aguantas; en el amor todo vale.

No te rindas, si caes te levantas, lucha por lo que más quieres,
enfréntate a lo que más temes; oportunidades no hay tantas
como crees...no las dejes escapar

El tren pasa una sola vez, y yo que tú no lo dejaría marchar,
pero ten cuidado, jamás ames demasiado,
a veces te dejan de lado y no podrás volver atrás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario