26 de abril de 2013

No sabían lo afortunados que eran.
No sabían lo que era sobrevivir
a duras penas en un mundo muerto, donde el sol colgaba inerte
en el cielo igual que un trozo de carbón consumido. 
Sus vidas brillaban con la misma fuerza que las llamas de una vela... y podían apagarse con la misma facilidad.
City of Bones.

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