Sus dedos se entrelazaron como si sus palmas estuvieran perfectamente diseñadas para ellos dos. Ella recordaba la pista de baile, el lugar en el que cobró vida su historia de cuento de hadas, las bolas de cristal en el techo centellaban con 5 colores brillantes por todo el salón, la banda tocaba una canción lenta y melancólica-Debe ser de los 80- Se dijo a si misma recordando los discos de su madre que tanto apreciaba.
Alrededor todas las personas parecian divertirse, hipnotizadas con los ojos de su pareja de baile, ella se sintió comprendida, al menos no era la única que parecia estar flotando en la nube 9 sin pretender volver a bajar.
Pudo apreciar mucho mejor todo, vió las mesas a unos costados de donde ellos estaban, los centros de mesas tenian largas y hermosas rosas de un color rojo sangre abiertas de par en par, el leve viento que entraba a través de las ventanas las hacia danzar al ritmo de la música, todo estaba en su debido lugar, el salón, la decoracíon, las personas, la banda, ella.
Desvió su mirada a su derecha, pudo visualizar las sonrisas enormes que tenian sus amigas, a pesar de estar danzando con sus respectivos novios o citas, ellas la observaban con orgullo si se podria decir así, habia ternura en sus miradas, se sentia tán cómoda, tan en casa.
Miró al frente nuevamente, unos ojos azulados clavados en ella la observaban con un cariño que le hizo recorrer una electricidad de los pies a la cabeza, él tenia una mano en su cintura, la agarraba suavemente aunque con firmeza, como si no quisiera dejarla ir por nada en el mundo, le apartó un mechón de pelo de su rostro y la observó detenidamente, se acercó a su oreja y susurró su nombre, una voz pasiva, dulce y relajada.
Ella pudo recordar las veces que salieron juntos, él hundido en sus pensamientos al igual que ella, parecia no prestarle atención, estar en un mundo completamente distinto y muy, muy lejos de ese lugar.
Pero ahora notaba, toda su atención, toda su claridez, todo él, estaba concentrado en ella, parecia no querer perderse ni un solo segundo de ese momento, de esa noche que ya sabia que iba a catalogar "Perfecta", los dedos de él subieron hasta su espalda, ella sintió el anillo de plata que él siempre traia, en sus omóplatos, el tacto frio en su piel cálida la hizo estremecer, observó sus ojos, pudo visualizarse dentro de ellos, pensó en lo hermoso que se veria delineado, rió por dentro al imaginarse la cara de él mientras ella lo pintaba, sin duda no seria una muy buena idea.
La famosa balada de película "Take my breath away" de Roxxete sonaba a todo lo que dá en los incontables parlantes que habia en la pista, la banda ya se habia retirado, podia quedarse alli por siempre, no queria imaginar cuando se tuvieran que ir, ella a su casa con los brasos vacios, y reviviendo las horas atrás con una sonrisa de oreja a oreja.
Él se acercó nuevamente a su oído, ella pudo sentir su aliento por el cuello, mientras abria lentamente la boca para decir algo, parecia que dudaba hasta que sus labios se tensaron y dijeron decididamente dos palabras, dos palabras que para ella significó un cambio radical, no podia creer lo que habia escuchado, se sentia una pluma lanzada desde el techo que bajaba muy despacio hasta el suelo, sus ojos se encontraron nuevamente, la mirada azul cielo la observaba detenidamente, imágenes se asomaron por la cabeza de ella, las veces que se escaparon juntos, las veces que se quedaban hablando hasta altas horas de la madrugada, todas las locuras que habian hecho en todo este tiempo, todos sus momentos juntos se repetian en su mente como una película, ella sonrió, no es que no se hubieran demostrado que se querian muchisimo ántes, es que nunca habia escuchado de sus labios un "te amo", sabia que la queria, pero no vió llegar el momento justo para confesarlo, ahora tenia la certeza, todo estaba claro y armonioso, y en el tono mas dulce y firme respondió "Yo también", él dejó ver sus dientes blancos con un colmillo bastante afilado que a ella siempre le pareció especial, hacia que su sonrisa luciera más hermosa de lo que ya era, "Yo también" volvió a decir ella, como afirmando con todo su ser lo que acababa de decir, tanto para él como para ella misma.
-F.P.
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